
La Universidad Popular de València fue fundada en 1903 por Vicente Blasco Ibáñez. El 8 de febrero de 1903 se inauguraba el primer curso con una conferencia del catedrático Gumersindo de Azcárate, en el Centro de Fusión Republicana, un edificio de la calle Libreros ahora desaparecido, entre el palacio del Marqués de Dos Aguas y la plaza del Patriarca. El libro que reúne todas las conferencias de aquel primer curso se puede descargar en su edición facsímil aquí.
La prensa de todo el país se hizo eco de aquella inauguración e incluso se publicó en los periódicos la transcripción de las conferencias. Numerosas crónicas dieron cuenta del ambiente en una sala con más de 2.000 personas, según cuenta la prensa local, de las cuales unas 150 eran mujeres. También recoge los intensos debates que se produjeron sobre la repercusión de facilitar cultura y educación a la clase obrera y a las mujeres.
La población de la ciudad de València registraba en aquel momento más de un 72% de analfabetismo y la Universitat de València apenas tenía 1400 estudiantes.
La historia de la Universidad Popular de València se puede leer aquí
La prensa de la época que se hace eco de la inauguración y evolución de la Universitat Popular de València se puede leer aquí
La Universidad Popular de Valencia impulsada por Blasco recoge un legado, que se fundamenta en la voluntad de extender la cultura a todas las clases sociales -especialmente pensando en trabajadores y trabajadoras que difícilmente podían llegar a las aulas de la Universitat de València-, en el fomento de una capacidad crítica, en una democracia participativa con una ciudadanía informada y consciente, activa políticamente; en el laicismo y la libertad como valor presente en la enseñanza y la ciencia, y en la divulgación del conocimiento científico, del que tantos maestros ilustres disfrutó el alumnado de la Universidad Popular.
“Un terreno nuevo, donde todos puedan entrar, donde se presente la enseñanza con ropajes de fiesta y se sirva la ciencia como una diversión. La Universidad Popular será todas las noches algo así como un teatro libre y gratuito de la enseñanza” escribía Blasco Ibáñez en El Pueblo en enero de 1903.
Una Universidad Popular interclasista dice Blasco porque “en España no solo hay que ilustrar al obrero. La chaqueta y aún el chaqué ocultan, por lo general, un ignorante igual o mayor que el que viste blusa. El industrial y el comerciante (…) no leen, y sólo de oídas llegan a enterarse, como de un eco remoto, de los progresos que realiza el pensamiento humano”.